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Summary:

Byun Minho se quedó dormido entre los brazos de Cha Wookyung, igual que siempre. Pero al abrir los ojos, estaba de nuevo en su vieja habitación universitaria. Había vuelto siete años atrás: siete años que le permitirían saber qué hacer o qué evitar… o al menos intentarlo.

Notes:

Cuando leía Sadistic Beauty solía pensar en el “qué pasaría” si Minho hubiera tenido la oportunidad de ver todo lo que le sucedería después de cada error que cometió. Así que, supongo que esto es solo para llenar mis fantasías.

Chapter 1: Am I Dreaming?

Chapter Text

Minho se levantó como si de un mal sueño se hubiera despertado, su respiración acelerada y su corazón latiendo con rapidez. Parpadeó un par de veces, intentando acostumbrarse a la luz que se colaba por su ventana, pareciéndole extraño pues normalmente Wookyung solía cerrar las cortinas.

Cuando sus ojos finalmente se adaptaron, lo único que pudo ver frente a él fue su antigua habitación de universidad. Esa pequeña habitación en la que vivió sus peores momentos y decisiones.

Pensó que era un sueño, tal y como cuando soñó con Doona mientras estuvo en coma. Pero era real, y lo comprobó cuando intentó levantarse de la cama, sin querer dándose un golpe en el pie con su escritorio.

“Mierda” un quejido salió en voz baja. El dolor se sintió demasiado real como para solo estar soñando.

Tomó su teléfono y miró la fecha. Un jadeo salió desde lo más profundo de él, sintiéndose desconcertado. Siete años atrás, estaba siete años atrás según la fecha que ponía en su celular.

“Tengo que estar soñando” se apresuró en ir al baño, sus manos sujetando el lavabo con fuerza. Miró su reflejo: lucía más joven, su cabello más desordenado, con ojeras apenas notables por su época universitaria.

Los dedos de Minho subieron hasta su cabeza, tratando de encontrar los puntos que tenía desde el botellazo con el que Wookyung lo golpeó. No sintió nada, solo su cabello frondoso y bien cuidado. Se sintió confundido, casi mareado. El zumbido de su teléfono lo hizo salir unos segundos del trance, dirigiendo su mirada hacia él.

Lo tomó y vio que era Donghoon, haciendo que sintiera un dolor en su pecho. Era la culpa, persiguiéndolo siempre que podía. Siete años atrás, volvió a recordar, estaba siete años atrás antes de cometer el error de plagiar el trabajo de la única persona que alguna vez lo consideró un amigo.

“Puedo cambiarlo…” susurró, mirando por unos minutos la foto de perfil de Donghoon.

Leyó el mensaje detenidamente, viendo que se trataba de un recordatorio del chico diciéndole que ese día saldrían los resultados de la competencia de literatura. Sus ojos se abrieron, había vuelto al día que prácticamente había empezado su decaída como persona. Su mano se colocó encima de su pecho, su puño agarrando con fuerza su camisa.

¿Era esto acaso una oportunidad para cambiar su futuro?

Lágrimas se llenaron en sus ojos y se dobló sobre el lavamanos, llorando tanto por la felicidad como por el miedo de que todo fuese una ilusión de su mente tratando de escapar de su realidad. Podía cambiar su futuro, ¿es que acaso Dios existía? Se preguntó mientras lloriqueaba como niño pequeño.

Podía volver a empezar, podía cambiar su futuro, podía tener algo mejor. Y, sobretodo, podía evitar las deudas que alguna vez lo ataron como soga al cuello a Wookyung. Sí, había demasiados motivos y razones para estar tan feliz como para llorar.