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Category:
Fandom:
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Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2024-08-28
Words:
2,250
Chapters:
1/1
Kudos:
8
Hits:
91

El Antes | Stans Twins

Summary:

La pelea de Stanley y Stanford antes que Ford desaparezca con un cambio en los sucesos: se detienen con la quemadura de Stanley(y sin saberlo cambian su futuro) donde charlan después de diez largos años.

Notes:

⬠ ⛵ ⳼ 𝗔𝗖𝗟𝗔𝗥𝗔𝗖𝗜𝗢𝗡𝗘𝗦 𝗜𝗠𝗣𝗢𝗥𝗧𝗔𝗡𝗧𝗘𝗦:
- Divergencia del Canon dentro del Flashback en "A Tale of Two Stans/La historia de los Stans" (T2 - EP12). (Básicamente alterando toda la historia, lol)
- Posible OoC(Out of Character). Trataré de evitarlo, pero no prometo nada.
- One-Shot. Quizás, en algún momento, haga más partes de esta línea alterna de Gravity Falls para desarrollar mi propio AU. Todo dependerá del recibimiento que tenga este escrito.
- Posibles errores ortográficos, los corregiré según los encuentren o me los señalen.
- No Beta Reader. No tengo a nadie para ese puesto lamentablemente, disculpen si encuentran algún vacío por ello.
- Solo dos hermanos solucionando sus problemas después de años(aunque puedo considerar un "final alternativo" con Stancest si muchos lo desean).
- Solo críticas constructivas, por favor.
- Disfruten la lectura y los posibles secretos que puedan encontrar dentro.
- Deja tu opinión al fanfic, me interesaría saber que piensas.
- ¿Debería poner un nombre a este AU? Quizás, si sucede, cuando lo desarrollé más como para considerarse uno.

(Disculpen los errores, al pasar aquí el escrito pasaron cosas y mis correcciones se cambiaron. En algún momento lo revisaré y corregiré)

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

 

EL ANTES

S tanley Pines & Stanford Pines

One-Shot

Disclaimer: Gravity Falls y todos sus implicados no me pertenecen, son propiedad de su creador, Alex Hirsch. Solo hago este escrito por diversión. Solo la trama de este escrito desde el punto de divergencia con el canon me pertenece.

 

——————————

Ford llevaba días esperando que Stanley finalmente llegará a su puerta, aumentando su ansiedad y paranoia con cada minuto que pasaba y lo reflejaba al escribir en su diario mientras la sangre goteaba constante sobre las páginas, dibujando ojos y a Bill sin darse cuenta.

Sabía que estaba cayendo en la locura, o al menos eso creía, pero también sabía que el tiempo se le estaba acabando. Si no se apresuraba a encontrar una forma de acabar con Bill para enmendar sus errores, sería el fin del mundo tal y como se lo conoció... Aunque, muy en el fondo, se concentraba en estos arreglos para evitar pensar en el hecho de que vería a su hermano después de diez años.

(Aún no podía creer que habían pasado diez años desde que vió a su gemelo... Pero también eran diez años desde que él arruinó su oportunidad de ir a la mejor universidad del país. Seguía lleno de rencor y enojo por ese suceso, acallando las opiniones de su voz interna que sugería simplemente dejarlo ir y perdonar a Stanley No quería perdonar, no necesitaba hacerlo mejor solo.)

El tiempo pasaba y su paranoia regresaba con fuerza al sentir el dolor en su ojo otra vez, comenzando a dar. vueltas en círculos de forma inconsciente mientras murmuraba para sí mismo...aunque no estuvó así por mucho cuando un golpe proveniente de la puerta resonó.

Temiendo lo peor, tomó su ballesta y se acercó a la entrada, abriendo la puerta antes de que sonara un tercer golpe.

¿Quién es? ¿Vinó a robarme los ojos? —expresó, sin detenerse a reconocer al individuo que tenía en frente, empuñando su arma... Quedándose en un silencio tenso el extraño y su persona por casi un minuto entero.

Vaya, te agradezco la cálida bienvenida. —reconoció la voz de Stanley, tragando un poco de saliva con los nervios a flor de piel, observando el ceño fruncido de este con una expresión culpable.

¿Stanley? ¿Nadie te ha seguido?... ¿Estás seguro? —indagó rápidamente mientras dejaba la ballesta a un lado, apoyándose en la puerta para observar el alrededor y confirmar que realmente nadie más hay llegado a su cabaña, sin notar la expresión de fastidio que puso su hermano por la falta de un saludo.

Eh, hola a ti también, hermano. —respondió su gemelo, reconociendo de reojo el gesto que hacía cuando se contenía de rodar los ojos y/o hacer un comentario sarcástico marca Stanley, antes de tomarlo por su abrigo para atraerlo y comenzar a revisar sus ojos con una linterna.

Pudo ver como las pupilas de sus ojos se contraían antes de quejarse y apartarlo mientras expresaba un disgustado "¿pero qué es esto?" que lo hizó reaccionar y retroceder, un poco apenado por su excesiva paranoia.

Lo siento, solo quería asegurarme de que... —balbuceó un poco mientras levantaba las manos y miraba a su alrededor antes de detenerse, acabando por negar y desestimar su frase anterior con un "no es nada", elevando una mano nuevamente antes de girarse.

>> Pasa, pasa. —indicó, comenzando a caminar al interior de su cabaña con Stanley detrás, sosteniendo un poco su abrigo para recuperar el calor que perdió al exponerse al frío exterior.

Oye, ¿me dices qué sucede aquí? Actúas como mamá luego de diez tazas de café. —escuchó a su hermano preguntar, mirando como de reojo este observaba su alrededor pero no se detuvó a verlo, tomando el Diario 1 junto unos papeles sueltos.

Oye, no hay mucho tiempo. Cometí grandes errores y ya no sé en quien confiar. —expresó, acercándose de vuelta a él con lo que tomó, girando el cráneo de un esqueleto que estaba colocado ahí, desconfiado.

Podía sentir la mirada penetrante de su hermano encima suyo, bastante anodado por lo que acababa de hacer hace un instante. Podía adivinar que él estaba evaluando todo lo que dijo, su comportamiento errático... Y que, quizás, en el fondo comenzaba a considerar la idea de internarlo en un centro psiquiátrico por su propio bien.

Oye, tranquilo. Hablemos de esto, ¿de acuerdo? —acabó por expresar tras tomarse un momento para pensar, conectando miradas con él por un momento, siendo capaz de observar la preocupación por su persona... Aquello le hizó desviar la mirada y bajarla con expresión culpable, pasando junto a él antes de apretar entre sus brazos su diario, sintiendo la mano de Stanley en su espalda.

...tengo algo que mostrarte, algo que creerás imposible. —susurró, girándose de vuelta para volver a verlo, pasando una mano frente a él mientras hablaba y se mordía por un momento los labios. — Oye, créeme que lo vi todo. Sea lo que fuera, entenderé. —declaró su gemelo, guiándolo así al ascensor para llevarlo a la parte más profunda de su laboratorio: la sala del portal.

No entiendo nada de esto en absoluto. —acabó admitiendo su hermano tras dos minutos mirando el portal, dándole pie a su explicación.

Es una entrada transuniversal, un hueco a través de un punto débil de nuestra dimensión. La creé para resolver los misterios del universo, pero podría ser fácilmente empleada para una terrible destrucción... Por eso la clausuré y oculté mis diarios con explicaciones de cómo operarla. —declaró mientras se acercaba a Stanley con el diario en mano.

>> Solo me queda un libro y tu eres la única persona a quien puedo confiarlo. —siguió hablando, entregando el producto de sus investigaciones a su hermano, mirándolo a los ojos para poder continuar con su diatriba.

Tengo que pedirte algo. ¿Recuerdas nuestros aviones de navegar por el mundo en un bote?... —no prestó atención a como el rostro de Stanley se iluminaba ante sus palabras.

>> Toma este libro, sube a un bote y navega lo más lejos que puedas. ¡Entiérralo donde no lo encuentren!—se giró para pararse frente al portal con los brazos hacia atrás, sin darse cuenta de como el rostro de su hermano volvió a cambiar, pasando de la alegría al horror y luego al enojo.

¿Es todo? Finalmente quieres verme después de diez años, ¿y es solo para decirme que este lo más lejos posible de ti? —pudo sentir el dolor en las palabras de su hermano y, si se hubiera detenido a observarlo por un momento al girarse, podría haber notado lo destrozado que estaba por sus declaraciones...pero no lo hizó, respondiéndole irritado por su falta de consideración. con él.

Stanley, no entiendes a lo que me enfrento. Lo que he vivido. —manifestó, siendo interrumpido con un "no" por su muy molesto hermano que pudo ver lo señalado, manteniendo su rostro ligeramente girado para poder verlo.

Tu no entiendes lo que yo he pasado. Estuve en prisión en tres países diferentes. Una vez escapé de un auto mordisqueando la cajuela. ¿Crees que tienes problemas? Mira mi cabello, Stanford. —se giró para notar como su hermano se le acercaba sin dejar de hablar, encogiéndose un poco por lo que él decía.

>> Mientras tanto, ¿dónde estuviste? Viviendo en tu elegante casa del bosque, guardándote el dinero de tu universidad porque solo eres un egoísta. —siguió en silencio, observando a su gemelo despotricar, apretando los labios ante sus últimas palabras y reaccionando al instante después que este lo empujé un poco con un dedo.

¿Yo soy egoísta? ¿¡Yo soy egoísta!? Stanley, ¿cómo puedes decirlo después de quitarme la universidad de mis sueños? —respondió, filtrándose el dolor en sus palabras mientras veía a su hermano sorprenderse. Pronto lo señaló, frunciendo el ceño con algo de molestia.

>> Te doy el chance de, por primera vez, hacer algo valioso en tu vida y ni siquiera me oyes. —comenzó a gesticular con las manos con estrés y dolor por el actuar de su hermano, comenzando a pensar que fue una mala idea llamar a su hermano... Pensamiento que lo hizo molestar.

Pues oye esto, ¿quieres qué me deshaga del libro? Bien, ahora me desharé de él. —su hermano no tardó en reaccionar también con enojo y dolor, viendo su ceño fruncido mientras buscaba en el bolsillo de su chaqueta algo... Sacando pronto un encendedor que encendió, asustándolo al instante.

¡No! ¡No lo entiendes! —gritó, lleno de temor, abalanzándose para tratar de arrebatarle el Diario a Stanley.

Dijiste que querías que lo tuviera, haré lo que quiera con él. —su gemelo no pasó, haciendo fuerza suficiente para impedirle completar su objetivo, acercando su "vida entera" a aquella llama... Solo observar por un momento antes de volver a moverse.

¡Mi investigación! —volvió a gritar, tirándose sobre Stanley para evitar que arruiné su arduo trabajo... Lo logró, empujó a su hermano al suelo mientras el libro caía a varios metros de ellos, corriendo para recuperarlo con gran preocupación.

Lastimosamente no pudo ir muy lejos de su hermano cuando este lo pateó para obstruirle, quedándose adolorido en el suelo por un momento antes de ver como este le pasaba por al lado para conseguir el Diario con intención de escapar.

Pronto se levantó y se apresuró a acercarse, viendo el rostro asustado-sorprendido de su hermano mientras declaraba un "Stanley, devuélvemelo", volviendo a echarse encima sobre él para empujarlo... Abriendo la puerta de la cabina donde entraron, haciendo caer a su hermano sobre los controles que se encendieron con el forcejeo.

Si lo quieres recuperar, vas a tener que ser más rudo. —le gruñó su hermano, siendo él quien ahora lo tiraba al suelo, encendiendo más controles en el proceso. Pronto ambos volvieron a pararse, jalando ambos cada un extremo del libro.

Me abandonaste, hermanito. Deberíamos estar siempre juntos. Arruinaste mi vida. —espetó tu hermano, sin dejar de luchar con él por el Diario.

¡Tu arruinaste tu vida! —gruñó ahora su persona, jalando su investigación contra su persona antes de patear a Stanley, sin darse cuenta de que lo envió contra una máquina que tenía un símbolo que sabía era muy caliente (incluso le había puesto una advertencia).

Tardó un minuto completo en darse cuenta de lo que había hecho, manteniendo su pie sobre su hermano antes de alejarlo horrorizado y levantarse arrepentido, comenzando a hablarle con preocupación, olvidando su enojo.

¡Stanley! Oh, perdona, lo siento. ¿Estás bi-- —no pudo terminar su frase cuando su hermano lo golpeó, enviándolo a volar hasta casi chocar con la palanca que activaba el portal.

Se quedó en el suelo adolorido, frotándose un poco la zona golpeada antes de ver en dirección a su gemelo, alcanzando a oír como este lloraba desde el suelo, apoyado contra el marco de la puerta mientras se sostenía el hombro y silbaba de dolor.

Su corazón se encogió ante el sufrimiento de Stanley, acabando por dejar olvidado su Diario en el suelo antes de levantarse y acercarse, dejándose caer de rodillas frente a él antes de conectar las miradas entre ambos.

Se mordió el labio antes de extender sus brazos, queriendo ayudarle a levantarse, pero solo se sintió más desconsolado ante la evidente desconfianza de su hermano que evitó su toque al inicio, sin dejar de verlo mientras gruñía.

No... No te voy a hacer daño, Stanley. Lo prometo. —musitó lentamente, quedándose quieto, esperando una respuesta de parte de su hermano... Y debía admitir que al verlo ceder, permitiendo que lo ayudará, no pudo contener un suspiro de alivio.

Obligó a su hermano a apoyar su peso contra su cuerpo, jalándolo lentamente lejos de aquel portal que con un solo descuido podía causar mucho dolor. Aunque antes de salir de allí, se volvió a desactivar todo pues no deseaba llevarse una sorpresa por dejar todo tal como estaba.

Debía admitir que estaba sorprendido que Stan no le haya dado una buena patada, insultado o algo parecido por detenerse por "hacer sus cosas de cerebritos" primero...Pero eso significaba que le dolía lo suficiente para no ser sarcástico y lo hizo preocuparse más.

Tragó algo de saliva y siguió conduciendo a Stanley con esfuerzo al ascensor y luego a su habitación, evitando deliberadamente que la alfombra cambie. Una vez se aseguró que él no caería, se enrolló en la alfombra y consiguió el botiquín para comenzar a curar las heridas de su gemelo, dándole un analgésico para el dolor.

Suspiró, limpiando un poco el sudor en la frente a su gemelo mientras lo iba curando con cuidado, notando finalmente lo demacrado que este estaba. Su piel era pálida, casi enfermiza y tenía unas ojeras oscuras. No era una buena combinación en general y menos con la barba que él tenía.

Su corazón se encogió ante lo que veía, sintiendo las lágrimas quemar en sus ojos, recordando lo que su hermano había dicho. ¿Realmente tuvo que pasar por tanto?

Terminé... Descansa por ahora, Stanley. Podremos hablar más tarde. —musitó suavemente, dándole un pequeño mimo mientras lo cubría con una manta y salía de ahí, apagando las luces y cerrando la puerta detrás suyo.

En silencio y con el corazón en el puño, bajó a la cocina y comenzó a cocinar una sopa para su hermano, algo caliente no le vendría mal tras tanto frío... Y no solo hablaba del frío invierno de Gravity Falls.

Suspiró, pasando una mano por su cabello mientras las lágrimas y algo de sangre caían de sus ojos, temblando mientras se acababa sentando en una silla de su improvisado comedor. Iba a tener una difícil conversación con Stanley, su gemelo, cuando este despertará. Una verdadera conversación. 

Notes:

El fin... Por ahora al menos, tenía pensado desarrollar más, pero no lo sé. Si esto tiene una buena respuesta, consideraré convertir esta historia en un Two-Shot o alargar este mismo One-Shot para agregar la charla de los Stans.

Espero, si alguien lee esto, que haya disfrutado esta pequeña historia. Con algo de suerte, escribiré más de mis ideas para este pequeño "Au".

Muchas gracias por leer <3.