Work Text:
Había asistido a cientos de eventos como estos y aún seguían siendo tan aburridos como la primera vez, pero eran oportunidades y él no las desaprovecharía.
Este evento en particular fue más un claro intento de estos hombres y mujeres ricos de verse caritativos. Sinceramente, nunca vio la razón para eso, fingir tener un alma bondadosa para después malversar su dinero, ninguno de ellos se salvaba y en este punto era ridículo.
Sí, él estaba aquí para la misma razón, pero si vas a roma has lo que vieras, ¿no?
Por desgracia no estaba en roma, estaba en Gotham la ciudad más lúgubre y horrible que ha visitado, tal vez exageraba, pero tenía derecho, estaba teniendo una mala racha. Sus planes para deshacerse de su antiguo compañero de universidad y casarse con su preciosa Maddie no estaban saliendo bien, principalmente por el pequeño mocoso.
Además, su amor por Maddie estaba desgastándose, a veces no podía evitar que su mirada se desviara hacia nuevos horizontes, unos más rudos, fuertes, duros…
“Por dios, concéntrate”
Sus pensamientos no pudieron evitar desviarse cuando el hombre responsable del evento había aparecido.
La primera ves que recuerda haber tratado con el fue en una convención de energía renovable, con entusiasmo mostró su batería de ectoplasma autosustentable y el hombre principal ni siquiera le importo.
Por fin había salido del hospital dispuesto a seguir con su vida o lo que le quedaba de ella después de su accidente, sabía que su invento revolucionaria la energía, pero aquellos hombres solo se interesaron por los inventos ostentosos, mientras que su batería compacta fue ignorada.
Bueno, pues ahora quien ruega por su atención, tras adquirir muchos contratos y revolucionar la energía renovable, ahora muchos rogaban que VladCo se uniera a ellos, incluso empresas Wayne quienes parecían especialmente interesados.
…
Mientras saludaba a sus invitados, no pudo evitar poner sus ojos en un hombre que sonreía sin ninguna razón aparente, estaba sonrojado y bebiendo algo que definitivamente era alguna clase de vino tinto.
“bueno parece que alguien se divierte”
…
¿En qué estaba? Ah, si, en el lindo, rudo y fuerte hombre, que “mantequilla” se estaba acercando hacia el “no entres en pánico Vlad, cálmate”
-Sr. Masters bienvenido, me alegro de que pudiera aceptar nuestra invitación a la gala, espero que su estadía en ciudad Gotham esté siendo de su agrado.
-Sr. Wayne, fue un placer aceptar, hasta ahora no he tenido ningún percance.
-bueno esperemos que siga así y por favor solo Bruce está bien.
-En ese caso puede llamarme Vlad.
…
Después de una larga investigación, por fin había logrado sacar a Vladimir Masters de su castillo, incluso si el hombre sospechara le tomaría horas regresar a Wisconsin.
Distraerlo sería mucho más sencillo de lo que se creyó, el hombre ya había bebido algunos tragos, si bien no se notaba que estuviera ebrio, el claro sonrojo le daba una referencia del estado de Vlad.
Mientras mantenía una conversación con el hombre, podía escuchar a sus hijos discutiendo por las comunicaciones.
“- ¿qué pasa porque aún no entramos? - “se escuchó de un niño, Robin sin duda.
“-no es tan sencillo, el hombre tiene una seguridad impresionante, deja de distraerme - “respondía Red Robin bastante frustrado.
-escuche que vive en un castillo, ¿nunca ha pensado en mudarse? Tengo entendido que la sede de VladCo está en Chicago ¿Por qué no vivir cerca?
-bueno nunca he sido un hombre de ciudad, la tranquilidad del campo me hace feliz.
“-y por supuesto la soledad justa para hacer cualquier movimiento ilegal - “escucho decir a uno de sus hijos por las comunicaciones
-y bueno, si no llego a tiempo a alguna junta con algún socio desagradable, siempre tengo la escusa de la distancia- respondió Vlad con un guiño y una sonrisa juguetona.
No pudo evitar soltar una pequeña risa, había escuchado que Masters era un hombre frío, calculador e incluso algo reservado, pero no se esperó este lado pícaro.
El alcohol parecía estar haciendo su efecto y bien podría aprovecharlo.
El resto de la noche fue bastante tranquilo, por lo menos el evento estaba siendo un éxito, ningún villano loco se había presentado.
No podríamos decir lo mismo del equipo de infiltración que estaba en el castillo de Masters, ya estaban adentro, pero por lo que podía escuchar por las comunicaciones no habían encontrado nada incriminatorio.
Bueno, sin contar la puerta extraña que encontraron en el sótano, que al parecer era una clase de taller de inventos que el hombre tenía y ni siquiera lo habían descubierto ellos. El mismo Vlad había mencionado que al no tener vecinos podía tranquilamente dedicarse a construir nuevos posibles inventos para su empresa, cuando pregunto sino tenía preocupación por que robaran sus inventos, despreocupada mente dijo que para eso tendrían que pasar por su seguridad la cual tenía muchas capas y algunas incluso eran falsas. Así que para cuando por fin las pasaran solo se frustrarían por no encontrar nada.
Para Bruce eso fue un reto, el hombre parecía dispuesto a ahogarse en alcohol, tal vez podría aprovechar y sacarle información.
Así paso la noche, al final el equipo de infiltración tuvo que volver, ya era tarde y solo encontraban callejones sin salidas.
Al otro día Bruce despertó con un horrible dolor de cabeza, paso toda la noche tratando de emborrachar a Vlad, pero el hombre tenía resistencia.
Cuando se sentó en la mullida cama y vio a su alrededor, se tensó, esta no era su habitación ni siquiera una para invitados. A su izquierda pudo sentir como alguien se movía, lo primero que pudo pensar es lo estúpido que fue al dejar su misión por una conquista, esos pensamientos se fueron cuando su acompañante que estaba de espaldas a él se empezó a mover.
Lo primordial era saber quien era y controlar daños, no quería un hijo de una mujer X que conoció en una noche.
“Muy bien, cabello plateado” fue lo primero que noto, eso solo encajaba con algunas mujeres de edad avanzada y no recuerda que hubiera alguna en la gala. ¿Mujeres con cabello teñido? Ninguna que recuerde.
Aunque podía recordar a una persona que encajaba perfectamente, era el mismo tono.
Era muy bajito, como la persona a su lado.
Delgado, como la per… Se estaba dando la vuelta y sí, era quien suponía.
Así que aquí estaba desnudo, con resaca y un montón de recuerdos de esa noche, especialmente de él embistiendo muy vigorosamente a Vladimir Master.
