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Tiempo entre las estrellas

Summary:

La historia narra las travesías de Fili y Kíli desde antes de partir en la compañía de su tío rumbo a Erebor. Fili esta comprometido con una enana de las montañas de hierro y Kíli, no desea comprometerse con ninguna disfrutando de la atención de la féminas. Ambos deberán reconocer que los caminos que tomen les llevará a donde están, a cambiar de ideas y madurar y a seguir a su tío en la búsqueda de lo que un día perdió... lo que ninguno de los esperaba, era que en el camino ambos quedarán prendados de quienes nunca deberían hacerlo.
el amor nunca ha sido sencillo, menos cuando no le llamas... pero descubrirán que es de valientes defenderlo y atesorarlo.

Notes:

Te recomiendo que lo leas con música de Olafur Arnalds, Ivan Torrent o Mattia Cupelli... de verdad son una inspiración, entre muuuchos otros mi canal de youtube tiene mi mismo nombre aqui y contiene un montón de música épica!

Chapter 1: Un triste llamado

Chapter Text

 

EL TIEMPO ENTRE ESTRELLAS

 

Un triste llamado

 

El bosque estaba cambiando, se respiraba aires diferentes, la vida ahí no tardaría en cambiarle también a la joven elfa que contemplaba a través de su balcón la hierba crecer y el sol en su ocaso.

Su mirada reflejaba la tristeza que la embargaba, pese a estar en un lugar bellísimo, su corazón estaba triste, tenía meses sin saber de su amigo y ella había desistido de ser guardia del rey. Marchándose su amigo, su padre dejo de escuchar sus ruegos. Le necesitaba de regreso o terminaría loca en aquella enorme habitación, dentro de aquel gigantesco palacio, en el centro de un inmenso bosque

El tiro con arco era lo que le había dado sentido y disciplina a su vida, de verdad lo requería. Además era una buena distracción en la que podía ocupar el tiempo que le quedaba.

La vida en el palacio era tranquila, apacible, mientras que la aventura estaba fuera de aquellas hermosas paredes y fuertes columnas.

Siempre con aquellos vestidos tan formales y de colores tan pálidos que no soportaba. Ella no era una doncella, jamás se había sentido como una. Sentía un deseo salvaje por de salir de aquel encierro y conocer nuevos lugares y personas diferentes a ella. Pero se reprimía pensando en lo mucho que el rey había invertido en ella.

Se sentía entre la espada y la pared, fuera de aquel lugar no tenía a donde ir. Sería una marginada y dentro de él, no se sentía cómoda. Si no fuera por su mejor amigo. Antes quizá por ello, no lo había hecho, pero se dio cuenta de lo cobarde que era al no poder seguir sus deseos y quedarse solo por la única persona que realmente la quería: Legolas.

Ya no tenía cien años, aquella idea llevaba creciendo más de cuatrocientos treinta y cuatro años en su cabeza.

Su cuerpo daba cuenta de ello.

De alta figura propia a los de su clase, su piel cremosa y clara, de fina nariz y mentón, ojos grandes y verdes y con un marco de cabello rojizo que le daba un aire a los elfos de las montañas nubladas, de figura bien formada, piernas largas, abdomen plano y senos firmes. Ella era una belleza, escondida en aquel palacio. Resguardada como una de las reliquias del palacio, siempre a la sombra de la vista del rey.

Deseaba tanto poder salir de ahí. Llevaba años preparándose para pertenecer a la guardia y el rey no le concedía apenas ese pequeño deseo. El tenía planes para ella.
Una bella ave se acercó a su ventana entonando su canto, como ansiaba poseer alas y dejar por un momento su encierro. No deseaba escapar de ahí para siempre, era lo único

que ella conocía como hogar. Al menos tener la libertad de escoger y hacer algo que a ella le agradase.

Viéndole en el balcón corrió a su encuentro.

- Como te envidio, desearía poder estirar mis alas y escapar de este lugar – dijo mientras lágrimas brotaban de sus verdes ojos – Extraño a Legolas… mientras él esta fuera yo estoy aquí encerrada… ve y búscale, dile que vuelva… he sido prometida a uno de los nobles elfos del mar y no deseo casarme con él… sólo el podría evitarlo – gimoteó con verdadera tristeza.

Prometida. Regalada.

Tauriel se casaría con un elfo mucho mayor que ella, al cual no había visto más de dos veces en toda su vida. Era apuesto no podía negarlo, pero no le amaba. No sentía aquel arrebato y la falta de aire que se supone vendría a ella como cuando se estaba cerca del ser amado. Como se lo habían descrito las doncellas de la casa. Ella deseaba amor de verdad.

El rey estaba comprendiéndola como si fuese una pieza más en su palacio. Un trato seguramente, algún beneficio para su pueblo, pero ella no deseaba comprometerse con ninguno fuera grande o un humilde elfo. No deseaba ser tratada como un objeto más del palacio.

- Por favor ayúdame… vuelve pronto Legolas… - se quedo llorando junto a la ventana.

 

  

 

Alix Lestrange :3