Actions

Work Header

Carpetober

Chapter Text

Esta mañana no esperaba acabar aquí, tenía planes, pero un secreto llamó poderosamente mi atención, de alguien que me llamaba, de alguien que me gritaba que tenía un secreto y ninguna persona a la que contárselo, intrigada decidí seguir este chillido, cuando bajé me sorprendió un poco ver a Miri con las manos tras la espalda y balanceándose sobre sus pies, me sonrió, me alegra ver cómo sus colmillos le habían crecido un poquito desde la última vez. Miri me abrazó sin miramientos y yo adopté mi forma humanoide para poder devolvérselo, con la tranquilidad de que al estar en un callejón que ha elegido Miri nadie me pillaría.

-¿Podemos pasar el día juntas? Dariman le ha pedido a Sarima que me dé el día libre.

No le costó mucho convencerme porque esta niña tiene un encanto natural para enredar a la gente en lo que maquina, Miri sería capaz de venderle nieve a Nae.
Pasamos el día juntas saltando de un sitio a otro, vamos un rato a la playa y jugamos con las olas, me presenta a unos amigos centauros nuevos que ha hecho y me enseña portales nuevos portales que llevan a lugares que nunca había visitado, me llaman especial atención unas ruinas que estoy segura no están en el imperio, al final terminamos comiendo unas empanadas que le ha dado Dariman y nos tiramos a echar la siesta en una pradera en El bosque.

-¡Lo tengo! tengo una misión nueva- dice incorporándose de pronto, abro los ojos de golpe para mirarla, estoy tirada a su lado en forma de gato y deja de acariciarme para poner las manos en jarra.- Vamos a ir al hotel ese pijo de la capital, yo entro y les pido algo, o les digo que he visto a alguien colándose por una ventana, seguro que son tan tontos que se lo tragan y mientras los distraigo tú entras por la ventana de atrás de las cocinas y robas una de esas tartaletas tan caras y tan ricas, pero ¡¡CUIDADO!!- exclama poniéndose un dedo muy cerca del hocico.
-Hay tartaletas que parecen de chocolate… pero son de… PASAS.
-¡¡HORROR!!
-A que sí, solo unos sucios seguidores del emperador- dice esta última palabra susurrando como si hubiese dicho una palabrota- hacen eso con las tartas y las galletas.
-Son todo maldad.- la respondo con un asentimiento.- Es un gran plan, la verdad.
-Como todos mis planes, no tiene fisuras, además la comida que robas a los ricos sabe mejor, no lo digo yo, lo dicen los alquimistas.
-Pero antes de irnos una cosa más.
-¿Cuál?
Me abalanzo sobre el dedo de Miri que sigue extendido y le doy un par de mordisquitos suaves mientras la semiorca ríe.

Escucho como Miri parece insistirle mucho a la mujer de la puerta que ha visto a alguien desde el lateral del edificio colarse por una de las ventanas, no llego a escuchar su respuesta pero no parece estar surtiendo mucho efecto pues Miri insiste en que es así, decido saltarme un poco el plan y colarme directamente en las cocinas en forma de una enorme rata. Llego con facilidad a la zona donde están enfriándose los dulces y en una de las servilletas que recojo de los carritos de comida comienzo a apilar al menos dos de cada tipo, de repente oigo un grito de un par de jóvenes cocineros corren hacia mí con sartenes en ristre.
-Vaya, menuda mala leche, hay que compartir niños.- digo poniéndome de pie sobre mis patas traseras, se quedan completamente petrificados durante un instante.- Ah, una cosita, él está estropeándote las recetas para que la jefa le ascienda a él, por eso tus sopas saben a jabón últimamente, yo que tú haría otros amigos.
En ese momento se miran entre ellos, el saboteador se pone completamente rojo.
-Eso… eso… eso no es verdad.- balbucea.
-Si no quieres que tus secretos se sepan no los tengas.

En ese momento el compañero se tira hacia él y comienzan a pegarse con las sartenes, aprovecho y salgo corriendo hacia la ventana con el atillo bien sujeto, en la esquina comienzo a maullar para llamar la atención de Miri que ante la impasividad de la dueña se encoge de hombros y se marcha.
Ya con el botín acabamos merendando a las afueras de El Bosque, cerca de un portal que lleva a Esterion.

-Me lo he pasado genial hoy contigo, Miri.
-Yo tamgben.- responde con la boca llena de galleta, cuando traga se limpia las migas con la manga del vestido.
-¿Es nuevo?
-Sí, y las botas también.- me dice mientras las entrechoca un poco, pese a ser nuevas ya tienen un par de arañazos en un lateral.
-Muy bonitas.
-¿No te preguntas cómo te he llamado la atención?
-Con un secreto.
-Exacto, el secreto es lo que hemos hecho hoy, ayer fue mi cumple pero como eso no era un secreto pues a lo mejor no te enteraste y quería celebrarlo contigo así que me he inventado mi segundo cumple para poder celebrarlo contigo.
-Es sin duda el mejor secreto que he escuchado en bastante tiempo, pero el año que viene ya no te valdrá.
-Bueno, no pasa nada, porque lo puedo cambiar así nunca sabrás cuando es y pasaremos un día juntas y será tan divertido como hoy.
-Suena a plan perfecto, sin fisuras.